Amor propio

Amor propio: ¿por qué me cuesta decir que no?

El no saber decir NO, interfiere en nuestra felicidad. ¿Pero por qué decir No nos hace sentir mal? Dejamos de vivir nuestras vidas, para anteponer las necesidades de los demás, en MAGA te acercamos la explicación de los profesionales psicólogos que te brindan información para que lo puedas superar.
viernes, 11 de junio de 2021 21:56
viernes, 11 de junio de 2021 21:56

Según los expertos de MundoPiscólogos, probablemente nos cuesta decir no porque tenemos miedo a que si lo hacemos, las personas nos quiten su afecto. En MAGA, con la ayuda de sus conocimientos te explicamos por qué te cuesta decir no y qué puedes hacer al respecto.

Todos buscamos la aprobación y el reconocimiento de las personas que nos importan, porque creemos que así tenemos algún valor para ellos y su aprobación, pero esto es nada más que una creencia nuestra, que conforme pase el tiempo se va a tornar más y más exigente.

Esto puede ser riesgoso, al punto de entrar en un círculo vicioso, en que cada vez se nos exige más y nos lleva a un nivel de estrés muy elevado e innecesario. Pero lo que destaca, es que realmente no sentimos una gratificación al hacerlo, por el contrario nos exigimos más para los otros con frustración y tristeza si no nos hacen notar que valoran lo que hacemos por ellos.

¿Cuáles son las razones que nos impiden decir un no a tiempo? Hay varias, algunas muy razonables como el altruismo, pero otras son equivocada porque caemos en los que mencionamos antes.

Tengo que ayudar

Crea cierta confusión entre lo correcto y lo incorrecto, negarnos nos hace sentir egoístas, en cambio aceptar se siente como amabilidad, generosidad y empatía.

Tener miedo a ser rechazados

No queremos sentirnos marginados, o dejar de ser personas agradables, buscamos una aprobación constante y siempre caer bien por nuestros actos, pero al hacerlo caemos en una insatisfacción permanente y nos olvidamos de nosotros mismos.

Temor a contradecir

En nuestro intento de evitar conflictos y mantener un buen ambiente, no decimos no, porque tememos que cualquier vínculo pierda su equilibrio si damos una negativa.

Sentimiento de culpa

Si decimos que no a algo, entramos en un estado de intranquilidad, y encima nos castigamos injustamente por haber tomado esa decisión, incluso si es totalmente razonable.

No es que debamos decir a todo que no, pero tenemos que evaluar sólo aquello que nos de satisfacción, porque si no lo hacemos así estamos dañando el auto concepto que tenemos de nosotros mismos.

¿Qué podemos hacer para aprender a decir NO?

Lo más importante es conocernos a nosotros mismos y actuar con integridad. Nuestras prioridades, proyectos e interés personales deben ir primero que todo. Si lo que te piden no tiene nada que ver con lo que eres, simplemente di no.

Dale valor a tu tiempo

Aprender a decir que no a ciertas cosas te permite aceptar decir sí a otra que en verdad te importan. Si le mostramos a los otros que valoramos nuestro trabajo, tiempo y prioridades, los demás te respetarán por ello.

No te expongas al chantaje

Si dices que no a alguien, debemos empezar a comprender que quien nos aprecia sinceramente nunca nos pedirá algo que nos perjudique o haga que nos sintamos mal por ello.

Una cosa es que seamos generosos y otra que abusen de nuestra generosidad

En ese caso negocia las condiciones para aceptar o no lo hagas. Y si no lo tenemos en claro, es válido tomarnos un tiempo para pensarlo y evaluar explicaciones que sean consistentes para aceptar la petición

Se puede decir que no de forma educada pero con firmeza

Eso le demuestra a los otros que respetamos sus sentimientos, pero establecemos límites desde el comienzo diciendo lo que no nos gusta, y es una forma de ganarse el respeto de la otra persona.  

Antes de aceptar algo, pensemos en sus alcances

No debemos aceptar en el momento, nuestro tiempo es nuestro. Y con ese tiempo podemos valorar tranquilamente la situación. De esa forma le dejamos en claro a la otra persona que cabe la posibilidad de que no aceptemos su petición. Ser más asertivos cuando contestamos como por ejemplo: “ahora no puedo hacerlo, quizás más tarde, yo te avisaré” es una forma educada que no necesita que expliquemos más, no tenemos por qué justificarnos.

Todo comienza a funcionar mejor cuando aprendemos a ser asertivos, a valorarnos defender nuestros derechos y buscamos relaciones desde esas bases. Porque decir no es un enorme favor que nos hacemos a nosotros mismos. Nos quitamos esa decir que no es uno de los grandes favores que puedes hacerte a ti mismo. Reducirás tu exceso físico y mental, y tendremos el tiempo para hacer lo que nos gusta.

Así sabremos cuando aceptar algo y cuando decir que no. Lo principal es trabajar en nuestro interior y mantenernos fieles a nosotros mismos, aceptando lo que nos da satisfacción y no por miedo a ser rechazados. Decir que no a ciertas cosas habla mucho de nuestra autoestima y del valor que le damos a nuestro tiempo, de igual forma en que todos los demás lo hacen sin sentir culpa o pensar que están siendo egoístas.

Esperamos en MAGA, que todos estos tips y consejos profesionales te ayuden a replantearte los motivos por los que no puedes dejar de negarte a nada, y que desde tu amor propio y tu autoestima vayas logrando el equilibrio en reconocer que cosas valen la pena aceptar y cuales dejar ir.

¡Di sí a todo lo que desees en la vida y aprende a decir no con plena confianza y consciencia! Se puede, tú puedes hacerlo y nadie que te estime de verdad dejará de darte su afecto y cariño. ¡Tú lo vales!

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